martes, 8 de enero de 2013

OTORONGOS Y  GALIFARDOS

Ser los representantes de la democracia, lo defensores del pueblo, los que guían los destinos de la nación, viene a ser un juego de palabras para justificar la enorme carga presupuestal en sueldos, viáticos y demás gastos  pagados con la estrechez y economía restringida de muchos peruanos.
Se ha hecho una costumbre indigna  para nuestros queridos padres de la patria compararse con sus colegas de otros países para establecer sus montos de remuneración y beneficios, es así como deducen  muy interesadamente  el presupuesto destinado a ellos, sin importar la situación de millones de peruanos con sueldos mínimos los cuales no se ajustan al presupuesto básico de sobrevivencia para una familia ni para ellos mismos.
En el año 92 al cerrarse el congreso Lourdes Flores Nano congresista declaro, ¿Por qué se preocupan tanto por nuestras remuneraciones? , si juntáramos todos nuestros sueldos , el monto solo alcanzaría para aumentar a cada profesor S/.1.00 , una apreciación bastante egoísta, porque  durante aquellos trágicos años de escasez para la población  a estos representantes del congreso les falto ser más solidarios con la población que sufría los estragos económicos  de  la crisis financiera y el terrorismo, al margen de todo a los integrantes del congreso solo les preocupaba mantener los beneficios del poder  y todos los privilegios intrínsecos en el , viáticos, combustible,etc.
Cada congresista gano su curul  gracias a la confianza de los peruanos, mientras duraba la campaña, fácil para ellos fue utilizar el engaño, persuasión, chantaje, todo con la finalidad de ganar aquellos votos para llegar al congreso.
Ellos deberían ser el ejemplo de austeridad, restricción de gastos, reducción de presupuesto, limitación de beneficios, pero todo lo contrario en lugar de reconocer la diferencia injusta de sus remuneraciones y privilegios,  con las que percibe la población en el mercado laboral.
Justifican el aumento de sus sueldos , amparándose en lo que perciben en otros países,  olvidándose muy convenientemente que ellos están para servir a la nación y no tratar de buscar mecanismos para aprovecharse económicamente de los fondos de un país en desarrollo, esto tiene un solo significado,  indiferencia total a la situación precaria de millones de peruanos.
Viendo la magnitud de sus intereses  económicos y  gollorías en el congreso, fácil es para los enemigos de la democracia tener más armas para implantar sus ideas y menospreciar el sistema democrático en sí, demostrando a la gran población  el abuso de poder e injusticias dentro del congreso.
Otorongos, comechados, rateros, sinvergüenzas, vagos, galifardos, son algunos de los adjetivos implantados para los integrantes de nuestro congreso, por una nación que está totalmente defraudada  por estos representantes, porque mientras cada peruano lucha cada día por sobrevir, a  estos insignes padres de la patria solo les interesa asegurar su futuro económico.
Bajo este panorama la democracia  como sistema de gobierno empieza a resquebrajarse, aquí las fisuras son el abuso de poder  y la falta de solidaridad.
El trabajo dentro del congreso debería ser un sacrificio constante por la nación, aquí los que llegan deberían ganar en base al trabajo en bien del país, y no como es actualmente ganando sin importar si trabajan o no.
Solo obrando con honestidad  lograremos un  país más integrado,  solo trabajando a conciencia podremos  darle a nuestra democracia la fuerza necesaria para decir  el país.
Sofía Flores      


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