NEGOCIAR
O CONCILIAR
Por Sofía
Flores
Un gabinete
detestado junto con su líder en el congreso es el resultado de la intromisión conyugal
y la falta de gobernabilidad de nuestro presidente Ollanta Humala , en medio de
este conflicto el pueblo peruano al margen de disputas espera de sus políticos concertación y predisposición para mejorar su
calidad de vida , darle seguridad, confianza a los inversionistas , entre
otros, mientras tanto es la población quien desconfía mas de un sistema de
gobierno donde sus políticos son incapaces de conciliar, es el chantaje de uno
y otro lado.
Nuestros
políticos piden una representación con experiencia, pero en realidad ellos
buscan una representación capaz de negociar entre las bancadas, de nada ha
servido una declaración estructura del plan a seguir por la presidenta del
consejo de ministros Ana Jara en quien el gobierno ha puesto toda su confianza,
ella ha sido la revelación política en este gobierno y antes nadie la conocía políticamente.
Asimismo
muchos políticos cierran las puertas a otros representantes por considerar que
nadie va a quemarse en un gobierno sin
ruta específica, entonces dejemos hundir a la nave de nuestros destinos porque
no hay alternativas, para ellos es fácil e indiferente porque tienen sus
ingresos asegurados.
La
realidad como siempre ha sido en casos de crisis o discrepancias dentro del congreso,
no son los destinos de la nación ni la credibilidad en nuestra incipiente
democracia, el problema para aquellos malos políticos es el poder de la conveniencia
e intereses partidarios o particulares, por ello sacan a relucir que no es
posible hacer puentes ni diálogos con personas sin experiencia ni trayectoria política.
Las
disputas en el congreso van desde insultos, rencillas pasadas, asuntos
personales hasta temas inútiles, dilatando el tiempo a fin de buscar
protagonismo o presionar al gobierno
quien de por si se ha generado un problema
producto de su improvisación, falta de un adecuado plan de trabajo, promesas
y/o compromisos etc. Las críticas siguen su curso, junto con el decrecimiento
de nuestra economía así como el descontento e inseguridad de todo el pueblo peruano.
Tenemos
dos caminos a seguir, continuar con el enfrentamiento por una negociación mezquina o CONCILIAR teniendo en cuenta que no es el
gobierno de Ollanta Humala quien se está yendo a pique sino todos nosotros.
El nuevo
gabinete más allá de desconfianzas o antipatías tiene una función, es deber de
nuestros congresistas trabajar junto con
el gobierno para que se cumplan estas metas, mediante el dialogo o planteamientos razonables, asimismo el nuevo
gabinete debe saber escuchar aprovechando lo positivo de cada crítica
constructiva.
Es en
este momento cuando distinguimos a verdaderos políticos queriendo concertar
canales o buscando medios para un buen entendimiento.
En medio de este ambiente hostil podemos
rescatar un valioso aporte a nuestra democracia con nuevos políticos en quienes
se perciba no solo fidelidad a determinado partido político sino al país, las
oportunidades hacen la experiencia, la confianza se gana viendo resultados, podemos
optar por un camino donde todos contribuyan para salvar nuestra democracia,
transformemos el negociado de conciencias conciliando intereses en bien del Perú